Acreditaciones y Respaldo

Todas las carreras que ofrecemos, su calidad, su relevancia, su correspondencia con las necesidades del país, y sus actualizaciones curriculares han sido aprobadas por el CONSEJO SUPERIOR DE EDUCACIÓN.

Todas nuestras carreras han sido debidamente acreditadas por el SISTEMA NACIONAL DE ACREDITACIÓN DE LA EDUCACIÓN SUPERIOR (SINAES), tal y como se puede verificar en los respectivos certificados, que aparecen a continuación:

Contamos, también, con el apoyo de CONAPE (COMISIÓN NACIONAL DE PRÉSTAMOS PARA LA EDUCACIÓN), que respalda también la educación superior técnica parauniversitaria; de manera que nuestros estudiantes tienen la opción de financiar su carrera bajo condiciones accesibles.

Nuestro compromiso ético

Desde la perspectiva social cristiana, nos comprometemos a ofrecer la educación técnica de calidad, actualizada, sobre bases éticas y humanísticas, para que nuestra labor formativa y el desempeño de los distintos profesionales técnicos que graduamos contribuyan con la transformación del entorno productivo, aplicando criterios de:

• Equidad
• Justicia social
• Sostenibilidad económica y ambiental
• Respeto, aprecio y protección de la diversidad biológica, humana, cultural y patrimonial de la región y del país.

Nos exigimos un compromiso ético a la altura de los desafíos que como especie y como ciudadanos costarricenses enfrentamos en el siglo XXI.

Nuestro compromiso metodológico

Entendemos la formación profesional como un proceso articulado entre diversos ámbitos, tipos, niveles, modalidades y formas de conocimiento, que por sus características es polivalente y flexible, de cara a la oferta, adaptable a los dinámicos cambios socioeconómicos y tecnológicos y, asimismo, creativo en sus actividades y formas de aprendizaje. De manera consecuente, fundamentamos nuestra formación en la Enseñanza por Competencias, que integra perfectamente tres modelos compatibles y adaptables:

El aprendizaje basado en problemas: Se caracteriza por producir el aprendizaje en el contexto de la solución de un problema auténtico.

El aprendizaje cooperativo: Consiste en un grupo de procedimientos de enseñanza, cuyas principales características parten de la organización de la clase en pequeños grupos mixtos, promoviendo el trabajo conjunto y la coordinación de alternativas para solucionar tareas académicas y profundizar en su propio aprendizaje.

El aprendizaje fundamentado en el conectivismo: Se basa en la idea de que el aprendizaje es un proceso social y distribuido, en el que las conexiones entre las personas, las ideas y las tecnologías desempeñan un papel fundamental; dicho de otra manera, el aprendizaje se produce a través de redes de conexiones, de manera que el conocimiento ya no se encuentra solo en los libros o en la mente de un profesor.

Nuestro compromiso metodológico se extiende, además, al desarrollo de las competencias para el trabajo y para la vida definidas por la UNESCO como “…el conjunto de experiencias de aprendizaje relevantes para el mundo laboral y más allá de éste, que incluye el estudio de las tecnologías y las ciencias conexas, y la adquisición de competencias prácticas, actitudes, comprensión y conocimientos que ayudan a las personas a vivir vidas saludables y satisfactorias.”
(https://www.unesco.org/es/skills-work-life/need-know).

Promovemos el desarrollo de las competencias para el trabajo y para la vida en el mismo proceso de aprendizaje de las competencias técnicas, y enfatizamos las siguientes: Ética profesional, capacidad analítica, trabajo en equipo, consciencia de sostenibilidad, comunicación oral y escrita, adaptabilidad, proactividad, resolución de conflictos, planificación y organización. Sabemos que este tipo de competencias no se adquieren por la mera aprobación de un curso o un conjunto de ellos, que su desarrollo se dará a lo largo de la evolución personal y laboral de un profesional; pero, también estamos convencidos de que su integración en el proceso mismo de formación profesional es un imperativo insoslayable.